XIV LECHUROCK – HAMLET + WE ALL FALL + SPIN TE KÚ + SCARS OF OBLIVION + SUGAR AND BEER (5 septiembre 2015)

Publicado: 9 septiembre, 2015 en Crónicas de conciertos
Etiquetas:, , , , , , ,

_DSC4967

La banda local SUGAR & BEER era la encargada de abrir el gran festival de Loeches, enclavado en las fiestas de la localidad madrileña: el conocido Lechurock en su decimocuarta edición. Y puntuales a la esperada cita, S&B comenzaron su actuación a las nueve en punto con las festivas “Somos S&b” y “Welcome to Tijuana”. La banda compuesta por músicos de edades muy dispares está encabezada por el cantante, Jose, que con su gorra y sus gafas oscuras nos recordaba inevitablemente a Fito Cabrales. No en vano, algunas voces del público jaleaban al vocalista a grito de “Fiti, Fiti”. La joven saxofonista Leire contrasta en edad con el aspecto veterano de la mayoría de los miembros de grupo. Tras las alegres primeras canciones dejaron el aire festivo para entrar en un ambiente más calmado e intimista en forma de concienciación sobre el maltrato a la mujer en “Juárez”. “Madrid seven” devolvió el tono alegre a la actuación de S&B animando a cantarla al público. Añadieron otro tema inspirado en un poema de Gabriel Celaya titulado “Tocando fondo”, continuando con la rabiosa actualidad de “Rock de la crisis” y cerraron su concierto con una pegadiza versión de “Simpathy for the devil” de Rolling Stones, que nos dejó cantando los estribillos “woo woo”.

_DSC5101

También originarios de Loeches, SCARS OF OBLIVION colocaron en el escenario su estandarte con logo ilegible e hicieron un concierto de lo más vibrante. Desde el comienzo descargaron su death metal a gran velocidad haciendo rugir sus instrumentos con el bombo a tope y con gritos desesperados. El cantante, Vick, con rastas y imagen de groove-metalero, es sin duda el gran maestro de ceremonias. Él y el guitarra solista Tane, hacían headbangings de hélice con sus rastas en “Blood bath” mientras Carlos hacía sonar su flamante bajo de seis cuerdas. El death metal de Scars of oblivion hizo las delicias hasta de los punks y skins que habían acudido al festival mayormente por los skatalíticos Spin te kú, los cuales bailaron pogo en las primeras filas levantando gran polvareda durante “The sacred lie”. En la versión alargada de “Laid to rest” de Lamb of God, Vick aprovechó para presentar al grupo. Scars of oblivion practicaron movimientos acompasados en cuclillas, y cual Moisés separando las aguas del Mar Rojo, Vick orquestó un Wall of death en el que los metalheads de la plaza se hicieron a los lados para correr contra el otro frente y chocar de golpe. Terminada la última canción, “Misantrophy”, el cantante hizo un amago de tirarse al público y anunció que puesto que el festival se desarrollaba sin problemas de retraso de horarios interpretarían de nuevo el tema inicial: “The last breath”. Scars of oblivion cuajaron un gran concierto y dejaron buen sabor de boca.

_DSC5341

SPIN TE KU, procedentes de Cercedillla, en la sierra de Madrid, fueron para mi gusto la gran sorpresa del festival. Sus siete integrantes vestían camiseta roja y a pesar de su aire desenfadado y gamberril funcionaban sobre el escenario como una máquina perfecta de diversión. Una grabación inicial tras la que el batería “Melita” comenzó a martillear su instrumento, dio paso a que los siete miembros se unieran al ritmo de este para arrancar un concierto de lo más original y divertido. Podemos hablar de auténtica fiesta ska a cargo de Spin Te Kú, que hacen moverse con ganas a mucha gente en el ruedo de la plaza de toros hasta levantar una gran polvareda. El acordeonista Barbus Frown, intercambiaba protagonismo a la voz con el otro cantante Oscar Romero, que disfrazado de plátano, bailaba corriendo, hacía el pino y no paraba de saltar. Oscar sólo desapareció de escena un momento para volver brincando cual bailarina exótica con las piernas peludas y danzar con el acordeonista. Muy, pero que muy currado el show. Como minutos antes hicieran Scars of oblivion, estos skatalíticos chicos organizaron otro muro de la muerte. Y con ello, se levantó más polvareda a causa de los pogos. Con “Skapasao?!” se quedaron quietos como estatuas apuntando con sus instrumentos. Un momentazo para el recuerdo. Coordinaron un baile del público levantándose en cuclillas al mismo tiempo. No paran ni un momento, pero el público es el octavo miembro, y también está obligado (o contagiado) a moverse con ganas. Imaginaros a siete músicos corriendo atropelladamente a un lado del escenario, y luego al otro, y de nuevo… Así son Spin Te Kú. Su espectáculo es muy visual. Oscar corría con cabeza de burro ante la expresiva cara de extrañeza de Barbus. Con “Melinka” lograron que el público se abrazara en línea y bailara levantando las piernas como si de una gigantesca conga se tratase. No faltó un guiño a los mexicanos Molotov con “Puto”. Si bien el acordeonista y el showman son los que hacen las voces de frontman, también es estupendo ver al grupo haciendo gala de una gran camaradería de la que hacen partícipe al público. Tan sólo hubo un momento de descanso, que fue en una invitación a colocarse como hiciera Tierno Galbán mientras los practicaban la psicodelia con sus instrumentos, pero poco duró el relax, estos chicos tienen más energía que el conejito de Duracell. Divertidísimos y recomendadísimos Spin te kú.

_DSC5488

La banda procedente de Aranjuez WE ALL FALL desplegaron la perturbadora portada de su último trabajo titulado “Miasmatic” antes de que los músicos se congregaran en torno a la batería y de espaldas al público para desplegarse por el escenario de golpe y ejecutar su metal extremo. Las carreras del barbudo bajista, Natxo, son trepidantes y contribuyen a la espectacularidad del grupo. El batería de aspecto vikingo Rodrigo de Lucas ejecuta ritmos con cambios bruscos, y los acordes y latigazos de batería se mezclaban con los agudos chillidos de las jóvenes seguidoras que lucían camisetas de We all fall en las primeras filas. Un asistente atendía raudo todas las necesidades de los miembros del grupo, tales como desenredar los cables del bajista o acercar las bebidas de los músicos. El cantante Víctor Prieto lanzaba sus gruñidos con los brazos en alto y el guitarra solista hacía tapping como el guitarrista de la camiseta que exhibía, Van Halen. Gran acogida tuvo la interpretación del clásico de Black Sabbath “Children of The Grave”, que We all fall no se limitó a calcar, sino que la llevó a su terreno compositivo de forma muy acertada. “Lo peor que se puede hacer es engañarse a sí mismo” –dijo Víctor, para presentar “Lies you sell”. El grupo ametralla haciendo gran hincapié en su último trabajo “Miasmatic”, y sólo se tranquiliza con un interesante tema instrumental. El sonido no fue favorable a We all fall, el volumen de la batería empañó al del resto de los instrumentos, pudo sonar mejor, pero lo cierto es que había visto anteriormente a We all fall en el festival “Dead Quijote” y en aquella ocasión me gustaron más. Probablemente en una sala con un sonido nítido su show hubiera dado mucho más de sí.

_DSC5918

Una gigantesca portada del último disco de HAMLET, “La ira”, decoraría el fondo del escenario para el gran momento. Y por fin, dominando desde el inicio, Hamlet abrieron con la explosiva “Egoísmo”. Se nota el carisma natural, se nota la ilusión de vivir para tocar y se nota la experiencia acumulada de los años en la carretera del rock and roll. Hamlet son dueños y señores de los escenarios. Si bien en el cantante Molly esto supone el control perfecto de su entorno como animal del directo, el guitarrista Luis Tárraga es la viva imagen del músico que se divierte a tope sobre los escenarios. “Dementes Cobardes” fue la segunda bomba en caer. Paco Sánchez a la batería y Álvaro Tenorio formaban una base rítmica bien engrasada, con la incorporación del guitarrista Ken Hc. Tárraga bota espectacularmente en el clasicazo “Ceremonia TV”. Y tanto él como Molly usan un podio al borde del escenario para practicar espectaculares saltos y hacerse destacar en los momentos más adecuados. Molly organiza un muro de la muerte en “Muérdesela” y suelta un gritazo final para después cantar a pecho lobo exhibiendo sus tattoos y su gran forma física sin parar un solo instante. “Lamento” el corte que abre su último trabajo titulado “La ira” fue la siguiente. Y después “Imperfección”. Es complicado escuchar la canción “Mi religión” y no moverse, así que os podéis hacer una idea de lo que es verla interpretada en vivo. Así fue. Cayeron estos tres temazos de “La ira” y otros de otros discos anteriores como “Antes”, “Limítate” o “Vivo en él”. Molly se encaramó por el lateral del escenario a riesgo de descalabrarse y posó para los fotógrafos. Tárraga sonreía y botaba como un poseso. Un poquito más pausada, pero igualmente emotiva que las demás canciones del repertorio, “Denuncio a Dios”, arrancó coros en los estribillos. “Un mundo en pausa” me hizo recordar ese estupendo videoclip que grabaron para presentar dicho temazo y la banda se retiró después de interpretarlo, pero los congregados en Loeches reclamaban más Hamlet y a los madrileños todavía les quedaban tres cartuchos por disparar. La romántica “Imagine”, la frenética “Irracional” que estiraron para mayor disfrute de todos y el himno ineludible “J.F” ejecutado hasta el paroxismo. Alucinante fin de fiesta para una decimocuarta edición de Lechurock que esperamos que se celebre durante muchos más años.

Álbum de Flickr

Álbum de Facebook

Crónica por: Miguel A.R.

Fotos por: Álvaro Moreno Martín

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s